
Un disco para motivar: Savane; un músico africano: el maliense Ali Ibrahim "Farka" Touré y un ritmo que llena la sala de blues, son un buen comienzo.
Ali Ibrahim "Farka" Touré (Kanau, 1939 - Bamako, 2006), fue un excelente guitarrista y cantante maliense, cuyo estilo aunaba la música tradicional de Malí con el blues.
Savane es el mejor recuerdo que nos podía haber dejado Alí Ibrahim "Farka" Touré; tras su desaparición en marzo del año 2006. Pocas semanas después de acabar la grabación de Savane moría Ali Farka Touré.
Savane, es también la canción
que da nombre al disco y que Ali Ibrahim "Farká" Touré canta en
francés acompañado solamente por los ngoni de Mami Sissoko
y Bassekou Kouyate, es un inmenso grito de dolor por la desertización
y el empobrecimiento de su tierra que empujan a la gente a emigrar y una
afirmación de su derecho a sobrevivir con su trabajo.
Acaba diciendo -en referencia a las “ayudas” que envía
Occidente-:
En vez de darnos bombas, dadnos moto-bombas para que podamos por lo menos atender nuestras necesidades, para alcanzar la vida, la sabiduría y la sensatez.

A continuación Luis Gállego, con la eficacia a la que nos tiene acostumbrados, nos habla de la novela recomendada del mes de mayo de 2010, su autor es Charles Bukowski y su título Pulp.
Si queremos saber qué hace un detective privado de 55 años, que vive en los Ángeles, que tiene que resolver varios casos simultáneamente, que está deprimido, que recorre uno a uno todos los bares de la ciudad y que no paga el alquiler, sólo tenemos que acercarnos a Pulp.
Pero el aliciente de la novela, su mayor virtud, es disfrutar de la parodia que hace Bukowski de los tópicos de la novela negra.

Fotografía: © Luis Morate
Luis Gállego (izquierda) y Manolo Rodríguez



Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central - Diego Rivera
Teresa Alonso nos presenta al invitado de este Sábado, Paco Ignacio Taibo II, y para recibirle aparecen el color y la vida del mural de Diego Rivera (1886-1957) Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central al fondo de Traficantes de Sueños.
Vimos el mural en tres partes y así no nos perdimos detalle.
En la primera parte,
las explicaciones de Teresa no sólo nos aportan la identificación de
Hernán Cortés, del primer obispo de México, del octavo virrey
mexicano, de Sor Juana Inés de la Cruz, o del Emperador Maximiliano y esposa,
sino también esa proximidad llena de vida cotidiana como es la figura del
vendedor de peródicos o el raterillo vestido de blanco que también
forma parte de la historia.
La zona media del mural, más naïf, nos permite ver a Rivera-niño en autorretrato singular, ya que detrás de él está Frida Kahlo adulta, vemos también a la Calavera Catrina, a José Martí, a un militar con muchas medallas y ese toque de la vida cotidiana que en este caso se viste de amarillo y es bailarina y algo más.
En la tercera parte del fresco, Teresa nos advierte de la presencia en él de
la policía, de Zapata, de Villa o de Francisco Madero y al tiempo que pasa lentamente
todo el mural una música, que Manolo elige como nadie, nos hace pensar que qué
bien estar ahí en ese momento.
La que canta es Amparo Ochoa (1946-1994) y la
canción La maldición de La Malinche.
(Entre el público se escucha "yo quiero este disco, yo quiero este disco").

Fotografía: © Luis Morate
Teresa Alonso y Paco Ignacio Taibo II


Con dos temas muy serios, que mucho nos hicieron reír, se terminó la sesión.
Los temas: uno México y el otro la Literatura y Paco Ignacio Taibo II nos sedujo hablando de ambas cosas acercándonoslas con su visión original y divertida.
México, de cuya cultura viene desde que tenía 10 años asturianos, está cuajado de contradicciones que la hacen "capital del primer mundo y del tercer mundo", por su importante número de universidades, al tiempo que por la intensidad de su corrupción, "más que en Tailandia".
México es un tapiz de luces que identifican la identidad de "la mordida" al tiempo
que es un país con mucho culto al pasado, "el pasado me pertenece".
Es, por otra parte, una ciudad mutante, que ofrece esquinas con horario muy variopinto
ocupadas por vendedores ambulantes, recogedores de periódicos que sobran o travestis,
según el momento del día o de la noche.
Es una ciudad de "optimistas patológicos" en la que el realismo no tiene nada
de mágico, y donde "las matan" porque son suyas, y a saber lo que hicieron,
aunque sea de 72 puñaladas.
Pero en México, lógicamente, "nacen las ganas de escribir" y esto le pasó al niño asturiano, muy leído, que cambió enfermedades cantábricas por saludables escrituras al otro lado del Océano.
Imposible no escribir si se tiene esa visión de la literatura que Taibo II nos
regaló el Sábado.
La literatura es pasión, la literatura es ese 80 por ciento que no vemos del
iceberg, la literatura es una de las esencias del hecho subversivo, la lectura es ser otros,
la lectura te hace poseedor... tal vez por eso, prefirió ser escritor a trapecista
o bombero, tal vez por eso sólo dudó un poquito la posibilidad de no escribir,
allá entre los 5 y los 6 años.
Paco, gracias por tus libros y por tu tiempo regalado.

Fotografía: © Luis Morate
Paco Ignacio Taibo II
Queremos hacer referencia a la excelente crónica realizada por Javi Álvarez
en la web La República Cultural sobre la intervención de Paco Ignacio Taibo II,
podéis leerla en la siguiente dirección:
http://www.larepublicacultural.es/articulo.php3?id_article=2812

Fotografía: © Luis Morate
Luis Gállego, Teresa Alonso, Paco Ignacio Taibo II
y Manolo Rodríguez en el
Sábado Negro del 22 de mayo de 2010
Al despedirnos, envueltos en las fotografías de Tina Modotti, los grabados de
de José Guadalupe Posada, las fotografías de las zapatistas que llevan adelante
una emisora de radio en Chiapas y la música de Lila Downs, no sé si fuimos
conscientes de que esto, hasta el próximo curso, se nos acaba.
Lecturas tenemos que nos hagan más llevadero el tiempo sin todos ellos.
Gracias Manolo.